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Responder por alguien siempre conlleva una enorme responsabilidad. Y más cuando se trata de dinero. Pero eso seguro que ya lo sabes. En lo que quizá tengas dudas es en qué consiste exactamente un aval hipotecario y qué obligaciones conlleva. Sigue leyendo y descúbrelo. 

Definición de aval hipotecario (y avalista)

El aval hipotecario es una forma que tiene el banco de garantizarse el cobro de las cuotas de la hipoteca por la venta de una vivienda en caso de que el comprador no pueda hacerles frente. Todo gracias a un tercero que se responsabiliza de responder con sus bienes si se da esa situación.

El avalista es esa tercera persona que sirve como garantía al banco para saber que va a percibir unos ingresos por la venta de la vivienda. Puede poner parte de sus bienes (su casa o parte de su salario, por ejemplo) en riesgo si la persona que pide la hipoteca no puede pagarla. 

Situaciones en las que el banco pedirá aval

Aunque en este ámbito influyen muchos factores y en cada entidad las condiciones pueden cambiar, en general el banco pedirá un aval para la hipoteca si se da alguna de estas circunstancias: 

-Si el comprador no puede demostrar unos ingresos regulares: cuando la persona no tiene contrato indefinido o está desempleado. 

-Si quiere pedir una financiación superior al 80%: en caso de que el comprador quiera pedir a la entidad una hipoteca que cubra más del 80% del valor de tasación del inmueble.

-Cuando la cuota va a superar el 30-40% de los ingresos:

Si se da una situación en la que, tras realizar los cálculos de la hipoteca, el banco considera de que la persona tendrá que utilizar más de 40% de sus ingresos mensuales para hacer frente a las cuotas (es decir, si su tasa de esfuerzo será demasiado alta). 

-Si el comprador es muy mayor: generalmente las entidades piden aval si el plazo de la hipoteca, sumada al de la edad de la persona que quiere solicitarla, es mayor a 75 años. 

-Cuando existen antecedentes de impagos: si el comprador se encuentra en la lista de morosos o se demuestra que ha dejado de pagar recibos en algún momento. 

Aunque se establezcan una circunstancias en las que es probable que te pidan aval hipotecario, todo depende de la entidad.

En cualquiera de estas circunstancias, ya no solo es muy probable que la entidad pida aval hipotecario, sino que, en muchos casos, puede llegar a no conceder la hipoteca. Todo depende del caso concreto y de las condiciones del banco. 

Situaciones en las que el banco no pedirá aval (o es menos probable)

Edad óptima

La mejor edad para solicitar una hipoteca está entre los 30 y los 35 años. Esta es una etapa en la que el banco entiende que la persona comienza a afianzarse laboral y económicamente. Además no resulta tan mayor como para que no pueda pedir con total tranquilidad una hipoteca a 30 años. 

Porcentaje

Si la persona cuenta con un perfil adecuado (edad, salario, ingresos, etc.) y pide hipotecar hasta un 80% del valor de tasación de la vivienda (porque, en consecuencia, tenga capacidad para pagar el resto de una tacada), no tendrá que presentar aval alguno. 

Trabajo estable

Cuando una persona cuenta con un contrato indefinido durante cierto tiempo, el banco no suele poner problemas si no se quiere presentar aval. Lo mismo ocurre cuando un autónomo lleva dado de alta varios años. No obstante, en ambos casos se analizarán los ingresos. 

Otros productos

En las situaciones en las que por poco no se llegan a cumplir los requisitos para que la persona no necesite presentar aval hipotecario, generalmente se resuelve contratando productos extra al banco. Algunos ejemplos son los seguros de vida o del hogar y las tarjetas de crédito. 

Responsabilidades del avalista hipotecario

El avalista será el responsable de responder ante la deuda de la hipoteca en caso de impago por parte del comprador. Esto deriva en poner en riesgo el patrimonio tanto presente como futuro por pagar la deuda de aquel a quien avala. 

Si se produce el impago por parte del comprador de la vivienda, el avalista pasa a tener la misma responsabilidad de pago. En consecuencia, tendrá que responder con su propio patrimonio al pago de las cuotas de la hipoteca.

Existe una figura llamada hipotecante no deudor con la que no hace falta responder con los ingresos, pues lo que se pone como aval es parte de la vivienda del avalista (siempre y cuando no esté hipotecada). De esta manera, en caso de impago, el banco exigirá una parte del inmueble a este, pero no la vivienda en su totalidad. 

El avalista hipotecario es responsable, con su nómina o ingresos, de pagar las cuotas de la hipoteca de aquel al que avala. 

Como estas responsabilidades son muy serias, en muchas ocasiones el aval para la hipoteca es de los padres de la persona que quiere adquirir la vivienda. Pero, aunque se trate de familiares, hay que tener todas las garantías posibles de que el comprador puede y podrá hacer frente a los pagos mensuales. En caso contrario, tendrá que hacerlo el avalista. 

Alternativas si no consigues el aval

Seguro de protección de pago

Al contratar este producto, la persona evita la necesidad del aval para un crédito hipotecario y anima a la entidad a concederle el préstamo. No obstante, debes saber que este seguro encarece en buena medida el precio de la vivienda.

Elegir una vivienda del banco

Al comprarle una vivienda directamente al banco al que vas a solicitar la hipoteca, este generalmente ofrece unas condiciones bastante más flexibles. En consecuencia, así es mucho más probable que no te soliciten aval. 

Alquilar con opción a compra

Si aún no se reúnen las condiciones de compra de una vivienda, se puede plantear la opción de un alquiler con opción a compra. De esta manera, el comprador tendrá tiempo de reunir el dinero necesario y, además, el pago mensual por el alquiler será rebajado del precio total de la vivienda.

En definitiva, si puedes permitirte comprar una vivienda sin necesidad de aval hipotecario, mejor que mejor. Y, como seguro que has estado dándole vueltas a este tema ¿por qué no te suscribes a nuestra newslettery compartes con tus amigos este artículo? Así también conocerán los pros y los contras de esta figura.