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Al comenzar el verano tu jardín estaba magnífico, resplandeciente, absolutamente encantador. Te enorgullecías de él, admítelo. Pero ahora… Ahora toca tratar ese césped seco que ha convertido tu pequeño bosquecillo de cuento de hadas en un paisaje más digno de Halloween. ¡Te ayudamos!

Mi césped se está secando ¿por qué?

El principal causante es la falta de agua tras el verano. Sobre todo si te has ido de vacaciones sin dejar un sistema eficaz de riego. ¡Menudo despiste! Para la próxima incorpora algún sistema de riego por goteo y seguro que cuando vuelvas el manto verde de tu jardín sigue estando en plena forma.

En caso de que hayas hecho los deberes y dejaras tus plantas bien regadas, te preguntarás por qué al llegar estaban medio amarillentas. Puede tratarse del caso contrario: exceso de agua. Si la hierba se riega demasiado o el suelo no drena de forma adecuada, las raíces pueden pudrirse y matar la hoja.

Por otro lado, puede suceder que el problema esté en los nutrientes que llegan a la raíz, ya sea por escasez, exceso o uso inadecuado de los mismos. En última instancia, si ves que en la hierba hay manchas de hojas secas y amarillentas que se van extendiendo, puede tratarse de una enfermedad fúngica, en cuyo caso te aconsejamos que acudas a un especialista.

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Consejos para recuperar un césped amarillo y seco

En caso de que el problema sea la falta de riego, la solución es evidente, ¿verdad? Revisa a fondo los aspersores y tuberías para garantizar que ningún elemento del sistema esté fallando. Y si no quieres estar regando, ¡recuerda que ¡la hierba artificial siempre es una buena opción!

Cuando se trata de exceso de agua, la solución puede estar en arreglar debidamente la estructura del suelo o en airear el terreno. Para ello puedes abrir pequeños huecos en la superficie de la tierra, fomentando así que el aire llegue hasta las raíces.

Si sospechas que el problema radica en el abono, te aconsejamos que lleves a cabo dos acciones fundamentales. En primer lugar, establece un calendario para abonar tu pequeña pradera. Generalmente se lleva a cabo dos veces al año, a comienzos de la primavera y del otoño. Por otra parte, asegúrate de que el abono que estás aplicando es el que corresponde a tu tipo de jardín. Para ello pueden asesorarte en una tienda especializada.

Tanto si tienes una pequeña terraza urbana como si tu jardín tiene unas dimensiones más propias de un verdadero palacio, los problemas que derivan de un césped seco suelen ser los mismos. Por ello, seguro que en ambos casos con ayuda de estos pequeños consejos consigues reverdecer tu praderita. Y si conoces a alguien que creas que necesita urgentemente leer este post, compártelo por redes para que, sutilmente, pille el mensaje de que su terraza está hecha una… vamos, que necesita un poquito más de mimos.