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Somos lo que comemos. Aunque sea la frase más manida del mundo, no por ello deja de ser cierta. Descubre los beneficios de comer en casa y tener el control de los alimentos que te metes en el estómago a diario. ¡Coge el recetario que te va a hacer falta!

La evidente: sabes lo que comes

Al comer en casa no solo mejoras tu salud, sino la relación con tu familia y el cuidado del medio ambiente. Y ¡estás ahorrando!

Esta es la ventaja más clara que tiene almorzar en el hogar. Si tú te haces tu comida y tú has comprado los ingredientes en el súper, sabes exactamente qué lleva el plato que has cocinado y qué no.

De hecho, esto resulta especialmente importante en los casos de intolerancias o alergias alimentarias. Para estas personas conocer al detalle los ingredientes no es solo una cuestión de salud a largo plazo, sino de evitar sentir graves molestias al poco tiempo de ingerir los alimentos. 

Comerás justo lo que te gusta

¿Vas a un bar a comer entre semana? Pues entonces, sí o sí, te tienes que ajustar al menú que tengan ese día. Sin embargo, si te decantas por realizar la comida en casa podrás elaborar a tu gusto los platos de cada día.

Además, así podrás asegurarte de seguir una dieta medianamente equilibrada y con todos los nutrientes que necesitas para mantener el organismo sano y fuerte. Y a ello se suma que podrás variar las recetas de una semana a otra con mucha más libertad que un restaurante.

No lleva tantísimo tiempo

Pensar que cocinar en casa lleva demasiado tiempo es un auténtico mito. Existen muchísimas recetas sanas, rápidas y sencillas de hacer. De hecho, ¿cuánto tiempo tardas en hacer una ensalada de alubias o una tortilla de espárragos? Nada de nada.

Tu bolsillo lo agradecerá (mucho)

Multiplica lo que te cuesta un menú en el bar por los 20 días que sueles comer fuera. Ahora haz la prueba un día y calcula lo que has gastado en la compra para preparar tu comida en casa. Multiplícalo por esos mismos 20 días… Et voilà! Lo que te ahorras en el segundo caso es realmente impresionante.

Cuidas el medio ambiente

Como lo lees. Y por dos razones. La primera es que al comer en casa siempre te haces la cantidad de comida más o menos exacta para tu ración, por lo que no tiras absolutamente nada. Mientras tanto, en cualquier restaurante la ración es estándar y, seguramente, mayor de la que tú necesitas. En tal caso, el resto de la comida se tira.

Por otro lado, si en lugar de comer en un bar sueles comprar platos preparados en el súper, estás consumiendo una enorme cantidad de plásticos. Las 3R no solo pasan por reciclar en casa una vez se utiliza el material, sino también por reutilizar y, sobre todo, reducir el consumo.

Controlarás el contenido calórico

Las recetas de los bares y restaurantes (así como los platos precocinados) no solo pueden utilizar aceites y condimentos de menor calidad que los que tú usas normalmente, sino también en mayor cantidad. Así que si quieres controlar la cantidad de calorías que ingieres en tu día a día, mejor cocinar en casa.

Mejoras la relación con tu familia

Almorzar con tu familia genera un ambiente de cercanía con las personas con las que convives. Es un momento en el que puedes compartir con tus seres queridos qué tal está yendo el día y cómo se presenta la tarde.

Seguro que ahora le ves más ventajas a comer en casa de las que te esperabas en un principio. ¿A que sí? Pues si quieres más ideas para ahorrar dinero y mejorar tu salud con estos pequeños trucos caseros, ¡suscríbete a nuestra newsletter!