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Son jóvenes y, generalmente, es la primera vez que se enfrentan a vivir fuera de la casa de sus padres. Pero… ¡no te asustes! Te enseñamos cómo alquilar tu piso a estudiantes para que no tenga por qué ser un deporte de riesgo. Sigue estas recomendaciones y verás que todo va sobre ruedas.

Entrevistas personales

Charla y conoce a los posibles inquilinos antes de decantarte por aquellos que consideres más responsables y maduros. También puedes entrevistarlos en presencia de sus padres si son estos últimos los que se van a encargar del pago. En esta charla se podrán dejar claras las responsabilidades de ambas partes en caso de daños.

El piso como un todo

La casa entera como un todo en lugar de hacerlo por habitaciones es una muy buena opción si quieres llevar a cabo una gestión lo más sencilla posible. De esta manera, la renta es única y son los inquilinos los responsables de cubrir posibles vacantes o responder ante el impago de uno de los ocupantes.

Contrato de alquiler por escrito

como-alquilar-piso-estudiantesTú tienes bastante más que perder que los inquilinos si no haces un contrato formal, por escrito y con toda la seguridad jurídica. De esta manera, tienes mayores garantías de que el contrato será respetado y que el inmueble se te devolverá en perfecto estado.

En este contrato de alquiler para un piso de estudiantes también puedes incorporar un inventario lo más detallado posible sobre el contenido de la vivienda en el momento de la entrega de llaves. De esta forma, podrás comprobar a final de curso si tus muebles, electrodomésticos y demás enseres domésticos siguen en su sitio.

La fianza, imprescindible

Generalmente, se suelen cobrar dos meses de fianza para cubrir posibles daños en la vivienda. Tras el pago correspondiente por parte del futuro inquilino, el casero deberá depositar ese dinero en el organismo autonómico que corresponda. Dado que los estudiantes no suelen tener ingresos, como garantía de pago adicional a la fianza puedes solicitar un aval bancario por parte de los padres.

Ante todo, quid pro cuo

A los buenos inquilinos hay que cuidarlos. Si ellos cumplen con su parte y pagan religiosamente sin dar ningún problema, tú debes cumplir la tuya y mantener la habitabilidad de la casa. Efectuar las reparaciones de electrodomésticos que sean necesarias (y que no hayan sido generadas por el mal uso del inquilino) y cambiar cada cierto tiempo parte del equipamiento que se va deteriorando con el uso (como los colchones) son parte de los gastos que debe asumir el arrendador.

Ahora ya sabes cómo alquilar un piso a estudiantes para que esta no sea una actividad de riesgo, sino una manera cómoda y rentable de obtener un dinero extra. ¡Y recuerda! Si quieres más información relacionadasuscríbete a nuestro blog.