Aunque este verano haya sido menos caluroso de lo normal (en algunas zonas de España hemos visto granizar en pleno julio), en muchos puntos de nuestro país los 35ºC son habituales estos días. Y en tales circunstancias, ¿cómo enfriar una habitación sin aire acondicionado? Aquí tienes algunos trucos.

Abre ventanas en momentos clave

Eso de que abrir las ventanas es lo más eficaz para mantener frescas las habitaciones es cierto… hasta cierto punto. Todo depende del momento del día del que estemos hablando. Durante el verano, lo mejor es abrir las ventanas a partir de las 10 de la noche y mantenerlas abiertas hasta primera hora de la mañana, momento en que ya puedes cerrarlas.

En caso de que abras las ventanas a las 3 de la tarde, todo el aire caliente de la calle se meterá en casa. Y te aseguramos que te será difícil librarte de él sin aire acondicionado. Sé eficiente, ayuda al planeta y consume menos energía abriendo solo en los momentos de menos calor.

Mantén alejados los rayos solares

Aprende cómo refrescar la casa evitando el sol directamente en tus ventanas. Utiliza para ello toldos y persianas para generar penumbra en el interior durante esas horas. Así evitarás que el ambiente se recaliente demasiado. Si tienes cortinas, también las puedes utilizar. Pero siempre combinándolas con los elementos externos que eviten que la luz entre en la habitación.

Esto se debe a que si dejas que un tejido reciba luz solar y se caliente, realmente va a aumentar la temperatura del aire que tiene alrededor dentro de la estancia.

Guerra a los tejidos oscuros

Tercera e imprescindible norma: declárale la guerra a los tejidos oscuros durante estas semanas. Ya no sólo estarán prohibidos en la ropa o en las cortinas, sino también en los cojines, los sofás o los manteles decorativos. Los tejidos claros no solo te ayudarán a reflejar la luz del sol de cualquier superficie (por cierto, ¡pinta la fachada de casa de blanco!), sino que, además, te darán una sensación visual de mayor frescor.

Mueve el aire ¡Lo agradecerás!

Otro de los objetos básicos para aprender cómo refrescar una habitación son los ventiladores. Gastan poca energía y son capaces de darnos una sensación de 4 o 5ºC menos en cuestión de segundos. Coloca varios en puntos estratégicos de tu casa para ir encendiendo el que tienes más cerca en cada momento. Y si tienes uno que pulverice agua, no necesitas más.

Remójate si lo necesitas

Beber agua y mojarse la nuca con un paño húmedo siempre nos ayuda a mantener nuestra temperatura corporal algo más baja. Otro truco es meter las manos en agua fría hasta las muñecas durante unos segundos. ¡La sensación de frescor puede durar hasta una hora! También puedes echarte agua por encima con un pulverizador, lo que también te puede ayudar a mantener a tu cuadrúpeda mascota bien fresquita en las horas de más calor.

Ahora ya sabes cómo enfriar una habitación este verano sin necesidad de aire acondicionado. ¿Quieres saber más trucos y consejos para hacer de tu hogar un sitio más confortable y acogedor? Suscríbete a nuestra newsletter y déjate sorprender.