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¡Bip, bip! A veces parece que vives como el correcaminos, ¿no te parece? Vas a la compra corriendo, vuelves corriendo y colocas todo corriendo. Pero, por una cuestión de salud, es mejor gastar algo de tiempo en colocar bien los alimentos para evitar infecciones, acumulaciones de suciedad y otros problemas sanitarios. Te enseñamos cómo organizar la nevera para evitarlos.

ABC del orden: a cada elemento, su espacio

Lo efímero delante, lo duradero detrás. Así de simple. Para ello es importante prestar especial atención a las fechas de caducidad. Además, tú también sabes los productos que gastas más y los que solo debes reponer de vez en cuando. Quizá cumplir esta norma suponga estar reordenando el refrigerador cada vez que vayas al súper, pero merece la pena. De esta manera pasarás menos tiempo rebuscando aquello que utilizas más y tendrás el frigorífico abierto menos tiempo. Y a nivel energético (y su posterior factura) eso se nota.

La nevera no es una despensa

A ver si aciertas: tomates, plátanos, naranjas, ajo, aguacates, patatas… ¿Frigo o despensa? ¡Despensa! Aunque muchas personas se empeñan en tener su nevera repleta de fruta y verdura, con el consiguiente problema de espacio que ello genera, hay una gran cantidad de productos que no deberían estar ahí. A pesar de que puedas creer que los alimentos cuanto más fresquitos, más duraderos, en realidad no es así. Los tomates, por ejemplo, pueden volverse insípidos al estar en el frigorífico.

Recuerda que productos como los plátanos, la cebolla o las patatas van en la despensa.

Ya sabes, el refrigerador no es sinónimo de despensa. Si el problema es una cocina estrecha en la que no te cabe una pequeña alacena, puedes decorarla para ganar espacio o utilizar minielectrodomésticos.

Que corra el aire entre los alimentos

Una cosa es saber cómo ordenar la nevera y otra muy distinta es que todo esté tan pegado que para meter cualquier cosa tengas que jugar al tetris. No. Los alimentos se conservan mejor si hay cierto movimiento de aire entre ellos. Además, una buena ventilación nos ayuda a necesitar menos cantidad de energía para enfriar, lo que también ayuda a disminuir la factura.

Levanta fronteras entre lo crudo y lo cocinado

Al ordenar el frigorífico recuerda no colocar alimentos cocinados junto a otros crudos.

Cuando una carne está a punto de llegar a su fecha de caducidad, ¿qué te suelen aconsejar que hagas? Cocinarla bien, ¿verdad?

Esto se debe a que al pasar por el calor, muchas de las bacterias que contienen los productos crudos mueren y ya no afectan a quien los ingiera. Sin embargo, si colocas productos cocinados junto a productos crudos, las bacterias que aún contienen los segundos pueden pasar a los primeros, contaminándolos. Pero eso tiene fácil solución: ponlos en diferentes lugares. Así de sencillo.

Cómo ordenar la nevera según los alimentos

Te hemos hablado del orden horizontal que deben seguir los alimentos según su consumo, pero aún no te hemos dicho nada sobre la organización vertical. Vamos a ello. La comida debe colocarse en función de la cantidad de frío que necesite. Las baldas inferiores deben reservarse para las carnes y pescados crudos, ya que requieren una temperatura lo más baja posible para su conservación.

En la parte superior, como es lógico, van aquellos platos o alimentos que no necesitan esa cantidad de frío, como pueden ser los huevos o los lácteos. ¿Y en la zona intermedia? Pues sobre todo embutidos, productos de consumo rápido y otros que puedan conservarse una vez abiertos, como algunos platos preparados.

Carne y pescados crudos en la parte inferior, embutidos en la zona intermedia y en la superior huevos y lácteos.

¡Pero ojo! Ahora que ya sabes cómo colocar los alimentos en la nevera, debes saber que la ya está abierta es mejor guardarla en tuppers (de vidrio, a poder ser). Puedes usar post it y pegatinas para no olvidar la fecha de caducidad.

Pero, ¿por qué es tan importante no dejar los productos en sus recipientes originales? Pues porque a veces los envases no son los idóneos para conservar los alimentos. Las latas, de hecho, pueden oxidarse, con el consiguiente perjuicio para la comida que está en su interior.

como-organizar-neveraPor otra parte, recuerda que la verdura que no se pueda guardar en la despensa, así como la fruta que quieras consumir muy fría (como por ejemplo el melón o la sandía en verano), debe guardarse en los cajones específicamente creados para ello.

Los encontrarás en la parte inferior y suelen tener dibujadas algunas frutas para explicar su función. No tienen pérdida.

 

Respecto a la puerta, ten en cuenta que esta zona es de las que más sufren un cambio drástico de temperatura cuando abres el refrigerador. En consecuencia, ahí debes colocar la mantequilla, las bebidas o los botes de salsas, que aguantan mejor la falta de frío que otros comestibles. ¡Nunca la leche!

Lo más importante: limpiar, limpiar y limpiar

La higiene del lugar donde colocas la comida es IM-PRES-CIN-DI-BLE para garantizar tu bienestar y salud. Consíguelo realizando una o dos limpiezas a fondo al mes de el frigorífico. En cada ocasión deberás desenchufar el sistema, sacar todos los alimentos y aplicar la bayeta (aplícale un poco de spray especial para refrigeradores) para eliminar toda la suciedad.

Como ves, al igual que distribuyes la cocina de manera óptima para ganar espacio, debes hacer lo mismo con el frigorífico. Ahora que sabes cómo organizar la nevera, incorporando cada alimento en su lugar correspondiente, verás que todo te queda más a mano y tu comida se conserva mejor. Comparte este post en tus redes sociales y ayuda a tus amigos a ahorrar en la compra del súper y en salud. ¡Seguro que te lo agradecen!