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Realizar y firmar un contrato de alquiler no es fácil. Son muchas las cuestiones que aclarar y poner encima de la mesa antes de llegar a un acuerdo firme. ¿Qué aspectos tienen que tener en cuenta tanto inquilino como arrendador en el contrato de alquiler de una vivienda? Sigue esta pequeña guía que hemos preparado para que ambos estéis tranquilos.

Contrato de alquiler de un piso: Para el arrendador

– Protección ante la morosidad

Sin duda alguna, los morosos preocupan a los propietarios de las viviendas en alquiler. Y mucho. Para protegerse ante casos de impago lo mejor es solicitar un aval bancario al inquilino o tener un seguro de alquiler.

En caso de un arrendatario que no pague el alquiler, el primer paso debe ser siempre intentar llegar a un acuerdo extrajudicial. Si esta vía no funciona, ya se procedería a la denuncia por impago. Aunque el proceso puede alargarse incluso 8 meses, el inquilino acaba pagando o es desahuciado.

– Declarar el alquiler

Si Hacienda encuentra indicios de que una persona no está declarando sus ingresos a través de un contrato de alquiler de su vivienda (y ya se han iniciado varias campañas para “pillar” a estos arrendadores), no solo le solicitará la liquidación de lo impagado, sino que, además, también podrá imponer una sanción que oscila entre el 50% y el 150% de lo que no se había pagado.

Por otra parte, recuerda que el inquilino querrá que todo esté en regla para poder desgravarse el alquiler en la declaración de la renta.

– Actualización del alquiler

En general, hay dos índices por los que revisar el precio del alquiler (que solo podrá hacerse en la fecha en la que se cumpla cada año del contrato vigente): el Índice de Precios al Consumo (IPC) y el Índice de Garantía de la Competitividad (IGC). Propietario e inquilino pueden pactar el índice por el que van a regirse, pero en caso de que no exista un acuerdo explícito sobre este tema, se aplicará el IGC.

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Contrato de arrendamiento de vivienda: Para el alquilado

– El alquiler

Evidentemente, este es el aspecto más importante a tener en cuenta por el inquilino. Pero ojo, siempre debes tener claro qué incluye y qué no. Luz, agua, calefacción, comunidad… Son aspectos que hay que tener muy en cuenta, pues el gasto en estos suministros cambia mucho el pago mensual final.

Aunque la última palabra la tiene el propietario, siempre se puede hablar sobre los servicios que están incluidos en el precio y los que no.

– Fianzas y avales

Es muy habitual que los caseros pidan un aval para garantizar el pago mensual del alquiler. Intenta tenerlo antes de comenzar a buscar piso. Te ahorrará tiempo y no perderás ni una sola oportunidad cuando veas una vivienda que te guste.

Por otra parte, recuerda que tienes que tener previsto la cantidad de fianza que te pida el arrendador (generalmente uno o dos meses). Para gestionar todos estos gastos de la forma más llevadera posible, puedes solicitar algunas de las ayudas al alquiler que se han puesto en marcha en el nuevo Plan de Vivienda.

– Alta de suministros

Si alquilas una vivienda nueva, cabe la posibilidad de que necesites dar de alta los suministros de gas, agua, etc. Siempre se puede hablar con el propietario para llegar a un acuerdo sobre este aspecto, pero en caso de que te toque pagarlo de forma íntegra, cuenta con unos 500€ de gasto extra el primer mes.

Lo sabemos. El contrato de alquiler de una vivienda, ya seas inquilino o arrendador, puede resultar (a veces) tedioso. ¿Y si tuvieras la información que necesitas para hacer todo más fácil en tu correo? Suscríbete a nuestra newsletter y te enviaremos trucos, consejos y todas las novedades sobre el alquiler de viviendas.