miércoles, 30 septiembre, 2020
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TERRAZA/JARDÍN

Decoración para celebrar el Oktoberfest con una fiesta cervecera en el jardín

¿Creías que, una vez acabadas las vacaciones de verano, se acaba la diversión? ¡Ni muchísimo menos! Reúne a tus amigos, monta una fiesta cervecera y triunfa con estas ideas de decoración de Oktoberfest. ¡Seguro que les encanta!

Blanco y azul por doquier

La decoración de tu fiesta Oktoberfest particular puede basarse en rombos blancos y azules por todas partes, en barriles de cerveza en cada rincón y en aperitivos alemanes.

Guirnaldas, manteles, servilletas, banderitas para las salchichas… Incluye todo lo que pueda tener rombos o cuadraditos blanquicelestes.

También puedes incorporar carteles con estos colores con los nombres de los entremeses alemanes que pongas para picar.

La cerveza que no falte…

En ninguna fiesta en el jardín o decoración cervecera que se precie… ¡no podrá faltar la cerveza! Te aconsejamos que en tu fiesta de Oktoberfest lleves diferentes marcas alemanas de esta bebida. Puedes emular un bar y poner diversos grifos para los invitados. Incluso puedes poner una pizarrita debajo de cada uno de ellos para que la gente las valore. ¡Como en una cata!

…¡y la comida tampoco!

Las salchichas alemanas, los famosísimos pretzels y las ensaladas de col no pueden faltar. De hecho, pueden ser consideradas, perfectamente, parte de la decoración de tu Oktoberfest particular. Tampoco puede escasear el steckerlfischo o pescado al pincho tan típico de este festividad que se suele celebrar en Múnich entre septiembre y octubre. 

Utiliza barriles para todo

Como sillas, como mesas, como patas de las mesas… Utiliza barriles de cerveza para cualquier cosa en esta fiesta, que dan un toque muy germano. Si bien es cierto que el césped puede quedar un poco dañado con ellos, siempre hay truquillos para volver a tener el jardín perfecto

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Cuernos en lugar de jarras

Lo que lees. ¿Por qué no darle un toque más tradicional y vikingo a tu decoración cervecera? En lugar de jarras puedes dejar por las mesas diferentes cuernos con una cinta para colgarlos del cuello. ¡Verás que a tus invitados les parece un detalle súper gracioso! Aunque, por si acaso alguno termina con la camisa manchada de cerveza, deja algunos vasos encima de las mesas. 

¡Y listo! Ya tienes preparada toda la decoración para tu Oktoberfest casero. ¡Seguro que lo pasas fenomenal! Suscribete a nuestra newslettery comparte este artículo en tus redes sociales para que tus amigos sepan que se acerca una buena fiesta cervecera.

Piedras pintadas para jardín con las que decorar este espacio

Ya sea con los niños o en solitario, decorar el exterior de la casa a partir de piedras pintadas para el jardín es una actividad de lo más relajante. ¿Quieres algunas ideas para que queden genial sobre el césped o entre las macetas? ¡Aquí las tienes!

Conchas de caracol

Escoge una piedra que tenga forma redondeada y pule uno de sus lados para que quede más o menos liso y se pueda apoyar. Luego límpiala muy bien (en todos los casos que te proponemos esto siempre lo debes hacer) y usa pintura resistente al agua de tres tonalidades parecidas (un ejemplo es la combinación de naranja, amarillo y blanco hueso) para hacer espirales que vayan abriéndose del centro hacia fuera. 

Coloca varias de estas piedras grandes pintadas para jardín y verás lo bien que quedan. De hecho, si utilizas piezas de tamaño considerable (de unos 20 cm de diámetro), quedarán mucho mejor (sobre todo en jardines estilo japonés) y a los niños les encantarán. 

Mariquitas gigantes

Busca piedras (si son varias, mejor, ya que así parecerá una pequeña familia) que tengan la forma de una pera achatada. Pule uno de los lados de cada una de ellas para que se apoyen bien en el suelo y limpia bien toda la superficie. 

Para pintar las piedras para decorar el jardín necesitarás botes de color negro, rojo y blanco (este último tono es para los ojos y la boquita sonriente). Pinta la cabeza en la parte más estrecha de la roca. El resto serán las dos alas rojas con sus característicos puntitos de color negro.

Un gato agazapado

Seguro que viendo estas propuestas se te ocurren otras ideas de piedras pintadas para decorar el jardín. Deja volar tu imaginación. 

Si tienes en el jardín una piedra de unos 40 x 20 cm y un poco de destreza artística, puedes dibujar un gatito agazapado. Seguro que a los peques les encantará que les cuentes historias sobre el felino que cuida de la casa día y noche. 

Una pequeña casita

La decoración de jardines con piedras pintadas ofrece muchas posibilidades, pero si lo que quieres es generar la ilusión de una casita de hadas o algo así, mejor que, en este caso, sea de buenas dimensiones. Píntala con su puerta, sus ventanas y sus tejas rojizas, y, por último, pule un poco la parte superior para que coincida con lo que quieres que se parezca a un tejado. 

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El búho tallado

En caso de que cuentes con una piedra más o menos vertical y redondeada, pule un poco dos zonas circulares donde creas que encajan los ojos del búho. Píntalas de blanco e incorpora un punto negro en el medio que no sea demasiado pequeño. 

Luego pinta debajo un pico triangular de color amarillo claro y marca las alas con la ayuda de un cincel. ¡Y hecho! Tendrás un búho precioso para decorar tu jardín (como decoración al lado de la piscina queda genial) aprovechando la materia prima que ya tenías. ¡Seguro que a tus niños les encanta!

Ya tienes un montón de propuestas diferentes para crear tus piedras pintadas para el jardín. ¿Cuáles vas a llevar a cabo? ¿Por qué no todas? Verás lo originales que quedan. Y recuerda que, si quieres más ideas para decorar tu casa de forma innovadora, ¡solo tienes que suscribirte a nuestra newsletter!

Consejos para diseñar un jardín para perros en casa

Son nuestros mejores amigos y les queremos muchísimo. De hecho, amoldamos diferentes zonas de nuestro hogar para que vivan con comodidad a nuestro lado. Así que… ¿cómo no íbamos a adaptar la zona exterior para crear un jardín para perros? Aquí tienes algunos trucos para conseguirlo.

Cuidado con las plantas tóxicas

Mucha gente no sabe que algunas plantas de jardín son realmente tóxicas para los perros, como las calas, los narcisos o las azaleas.

Nuestros cuadrúpedos amigos no se llevan bien con algunas plantas, sobre todo si las ingieren por error o curiosidad. Por eso es mejor alejar de ellos los tulipanes, jacintos, adelfas, narcisos, calas o azaleas. En caso de que ya las tengas en el jardín en el momento en el que adoptas a tu nueva mascota, intenta que no tenga un fácil acceso a ellas.

Valla el jardín, el huerto y las flores

Fuera de las fronteras de tu jardín, el perro puede perderse o sufrir algún tipo de accidente. Por ello te recomendamos que valles la zona de manera que tu mascota, por muy escapista que sea, no pueda salir solo de tu jardín.

Por otra parte, y si quieres aprender cómo mantener un jardín con perros, debes enseñarle desde cachorro las zonas en las que no debe estar, como los rosales o el espacio en el que has plantado un pequeño huerto. Pero, en caso de que no lo termine de entender muy bien, mejor que también incorpores una valla.

Evita los suelos con astillas

Muchos paisajistas utilizan superficies como la viruta o las cortezas para evitar la aparición de malas hierbas o delimitar espacios. En estos casos, quizá el jardín no esté preparado para perros, ya que las astillas se le pueden clavar entre las almohadillas de las patas y la viruta se les puede enredar en el pelo.

Para hacer un jardín donde hay perros y conseguir el mismo efecto, decántate mejor por las piedras. Encontrarás de todos los tamaños y diversas tonalidades en cualquier tienda de jardinería. Además, resultan fantásticas para delimitar los espacios en el exterior.

Además, recuerda que, si tienes hijos (la convivencia entre niños y estos animales tiene muchos beneficios), usando piedras redondeadas también evitarás que, al jugar en el jardín con el perro, se claven astillas en las manitas.

Agua tanto dentro como fuera

Aunque tu peluda mascota pase solo una parte del día en el jardín (muchos perros entran y salen de la vivienda cuando quieren a través de una abertura en la puerta adaptada a su tamaño), siempre debes dejarle a su disposición un cacharro con agua en el jardín. De esta forma, podrá saciar su sed tanto si se encuentra fuera como dentro de tu hogar.

Recuerda que durante los meses de más calor debes estar especialmente al tanto de las necesidades de hidratación de tu perrete. En verano no solo debes cuidar de que tu mascota tenga acceso constante a agua limpia y fresca, sino que también debes cuidar su melenita y recortarla un poco.

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Incorpora una zona de sombra

Como recalcamos en el punto anterior, aunque tu perrete suela dormir dentro de casa, acondiciona un espacio para que pueda protegerse del sol cuando quiera estar al aire libre. Para ello puedes hacerte con una caseta tradicional (recuerda mantener su higiene todas las semanas) o crear una zona de porche.

¿A que no es tan difícil acondicionar tu jardín para perros? Solo hay que tener en cuenta un par de detalles y tanto tú como él lo pasaréis en grande jugando a la pelota al aire libre.Comparte este artículo en tus redes socialespara que tus amigos, así como sus respectivas mascotas, disfruten del exterior de su hogar.

Ideas sobre decoración de jardines con piscina que vas a querer copiar ya

¡El verano ya está aquí! Y con él las tardes de terraceo y… ¡los refrescantes chapuzones! Para disfrutarlos al máximo es imprescindible cuidar la decoración de tu piscina y tu jardín. Aquí tienes algunas ideas para que el exterior de tu hogar quede de revista.

Elementos naturales

La madera y la piedra son elementos que combinan a la perfección con el azul del agua para decorar jardines pequeños con piscina. Adorna las cercanías de esta zona con caminos de tablas con piedras decorativas. ¡Quedará genial! Y si incluyes un poco de césped artificial (que es más fácil de cuidar y ahorra una enorme cantidad de agua), mejor aún.

Sillas y tumbonas

Antes de aprender cómo decorar un jardín con piscina incorpora estos elementos de confort y relax para disfrutar de tomar el sol, leer un libro o tomar unas cervezas. Para que den una mayor sensación de luminosidad e higiene, decántate por aquellas que están hechas de madera (o mimbre) y cuentan con cojines en colores claros.

Sombrillas y mesas

Tener una zona de sombra es todo un placer (cuando no una verdadera obligación) en las tardes de más calor. Hazte con una cuyos colores y tejidos sean similares a los de las tumbonas y, sin darte cuenta, crearás un rinconcito muy chill out con la decoración de tu jardín con piscina. También es aconsejable que te hagas con algunas mesas con diferentes baldas donde guardar un par de toallas y el protector solar. 

Apuesta por la piedra, la madera y los cojines blancos como ideas para decorar un jardín con piscina.

Encima puedes colocar alguna pequeña plantita para que la decoración sea acorde con el resto del jardín. Además, la parte superior de la mesa será perfecta para apoyar las bebidas en caso de estar tomando algo con amigos.

Macetas y plantas

Apuesta por plantas que resistan bien el calor del verano para decorar la zona de la piscina. Plántalas (o coloca las macetas) cerca de las tumbonas pero sin entorpecer el paso, pues, si no, dará más sensación de jungla que de jardín.

Después de conocer estas ideas de decoración de piscinas y jardines… ¿a qué esperas para ponerte manos a la obra? Y si lo que quieres son más ideas para que tu hogar parezca de revista, ¡suscríbete a nuestra newsletter!

Las mejores plantas para jardines verticales

Lo último en decoración de exteriores es la incorporación de plantas para jardines verticales a través muros o cualquier tipo de estructura erguida. Pero… ¿cuáles son las especies idóneas para llevar a cabo este proyecto? Te lo contamos en las próximas líneas. ¡Toma nota!

Consideraciones básicas antes de elegir

Lo primero que debemos tener en cuenta es que, realmente, no existen plantas específicas para crecer de forma perpendicular al suelo. Los ejemplares pueden nacer tanto de sistemas de sustrato paralelos como perpendiculares a la tierra, siempre y cuando tengan sus necesidades de luz y nutrientes cubiertas, claro está.

No hay plantas especiales para jardines verticales, pero sí las hay que tienen cierta tendencia a la verticalidad, como las trepadoras.

En consecuencia, lo primero que se debe valorar a la hora de elegir plantas para un jardín vertical exterior es el lugar en el que van a integrarse.

Es decir, no podemos elegir las mismas especies si vamos a trabajar un sitio al sol que a la sombra, así como si es de interior o de exterior.  

Dicho esto, sí que es cierto que existen algunas plantas que pueden combinar mejor en tu composición vegetal en altura. A continuación te damos algunas ideas para que, por lo menos, sepas de qué ejemplares puedes partir.

Las mejores especies de plantas verticales

  • Trepadoras: las plantas erguidas

Ya las vayas a incorporar en tu pequeño jardín vertical o las dejes a sus anchas en tu terraza o balcón (estas zonas son perfectas para decorar espacios exteriores pequeños), estas plantas van a ayudarse de estructuras altas que estén previamente instaladas para crecer.

Este grupo de plantas requieren muy pocos cuidados y crecen rápidamente, por lo que son fantásticas si aún tienes una zona vacía en el jardín vertical. Solo ten en cuenta que, en cuanto a sustrato, prefieren los que sean un poco alcalinos.

  • Helechos: pura resistencia

Este tipo de plantas se adaptan perfectamente a diferentes condiciones de humedad y son muy fáciles de cuidar. Existen nada menos que 12.000 especies de helechos, por lo que tienes variedad más que suficiente donde elegir la que mejor combine con tu pequeño vergel.

  • Ficus repens: enamorada del muro

Esta especie perenne y originaria de Asia posee unas hojas de color verde oscuro en forma de corazón. Su nombre (se la conoce como enamorada del muro) lo dice todo acerca de su pasión: trepar por las paredes. Por tanto, son excelentes para cubrir las zonas vacías del parterre en altura, sobre todo en las zonas más sombrías y húmedas.

  • Geranios: belleza, luz y color

Para dar un toque cromático a esta selección de plantas en paredes verticales, te recomendamos los geranios, una apuesta sencilla, fácil de cuidar y con bonitas flores. Recuerda que en período de floración necesitan gran cantidad de agua y muchas horas de sol.

Si bien se pueden plantar por columnas en función de la cantidad de agua que necesiten las distintas especies, recuerda que la zona superior solo se quedará con un porcentaje del riego.

El resto caerá hacia sus compañeras de más bajos estadíos. Sin embargo, este hecho es positivo, ya que ayuda a ahorrar muchísima agua en el jardín.

  • Begonias: atractivo rosado

Al florecer durante todo el año en lugares templados y húmedos, son inmejorables para climas suaves cercanos a la costa y para jardines en los que se quiera aportar un suave toque de color. Sus flores van del rosa claro al rosa oscuro y crecen mucho mejor en zonas de sombra.

Ahora que conoces las mejores especies de plantas para jardines verticales, ¿a qué esperas para crear el tuyo? Seguro que le da un toque de distinción a tu terraza. Suscríbete a nuestra newsletter y comparte este artículo en tus redes sociales para que tus vecinos no se asusten cuando te vean colocando pequeñas macetas unas encima de otras.

Cómo eliminar las malas hierbas para siempre y sin pesticidas

La primavera… ¡nuestro jardín altera! Y es completamente normal que busques la forma de que esas plantas y ese fantástico césped que has cuidado con tanto mimo no se vean afectados por especies que nacen donde no deben. Para conseguirlo, te enseñamos cómo eliminar las malas hierbas para siempre.

 

Para ello es imprescindible arrancarlas de raíz y, posteriormente, aplicar una tela de jardín o mantillo (trozos pequeños de madera) sobre la zona en la que no quieres que vuelvan a salir. Estos métodos son efectivos y no requieren ningún tipo de pesticida.

Te explicamos de manera pormenorizada estas y otras fórmulas para acabar con las malas hierbas del césped y el jardín en general para que se vea perfecto. Algunas son menos ortodoxas y duraderas que otras, pero te aseguramos que todas son fantásticas para acabar con las hierbas que no deberían estar ahí.

  1. Arranca de raíz las malas hierbas

Para librarte de las plantas indeseadas de una vez por todas y sin pesticidas debes arrancarlas y evitar que les llegue luz a las semillas que hayan quedado.

No hay remedio. Para acabar con ellas lo primero que hay que hacer es arrancarlas de raíz. Cuando lleves a cabo este proceso, no te olvides de ponerte unos guantes gruesos (algunas plantas pueden tener espinas) y de hacerte con una pequeña azada de mano para retirar las raíces que estén muy enterradas.

  1. Pon un mantillo o tela de jardín 

Una vez terminado el proceso de arrancar las plantas, puedes aplicar mantillo por la zona donde solían crecer. Así evitarás que le llegue la luz solar suficiente a las semillas que hayan quedado como para que puedan germinar. Intenta que el espesor de estas virutas de madera no sea inferior a 3 o 4 centímetros si realmente quieres eliminar las malas hierbas definitavemente.

Otra opción es incorporar una tela de jardín en la superficie donde has arrancado la hierba y cubrirla con paja, tierra… ¡o con mantillo! De esta forma te asegurarás al 100% de que tu jardín estará libre de especies que no quieres ver entre tus flores.

  1. Alquila un rebaño de cabras

¿Suena cool? En absoluto. ¿Es efectivo? Completamente. Las cabras son animales que llegan a lugares y rincones donde a nosotros nos resultaría tremendamente difícil acceder. Por lo que si necesitas una fórmula alternativa al cortacésped para arrancar la hierba de zonas complejas, cualquier pastor estará encantado de que le den de comer gratis a sus animales.

  1. Debilítalas con periódicos encima

¿Matarlas a base de noticias? Aunque la intención no sea exactamente esa, cuando aplicas periódicos sobre estas especies o sobre el suelo del que las acabas de arrancar, son incapaces de vivir por la falta de luminosidad. Es un efecto parecido al que hace el mantillo.

  1. Riégalas con agua hirviendo

Utiliza agua muy (¡muy!) caliente para regar las plantas de las que te quieres librar. Te aseguramos que, para ellas, no será ninguna alegría. Sin embargo, ¡ten cuidado! Igual que el agua hirviendo es capaz de quitar las malas hierbas también lo es de herir de muerte a cualquier planta que también se riegue con agua a tal temperatura por error.

  1. Échales vinagre o sal

En este caso, además de que ocurre lo mismo que el caso anterior (ambas sustancias actúan para matar a las malas hierbas, así como a las regulares o buenas hierbas), ten muchísimo cuidado con las zonas por las que las esparces. El suelo puede quedar estéril durante mucho tiempo después de que las apliques.

  1. Incorpóralas a tu dieta

Muchas de estas plantas son perfectamente comestibles, por lo que puedes ir comiéndotelas conforme van apareciendo. Sin embargo, otras pueden ser indigestas o incluso venenosas. Por tanto, antes de echarlas al plato infórmate muy bien sobre sus propiedades.

  1. Apuesta por plantas autóctonas

Ya sea para acabar con los vegetales indeseados o para cultivar especies que resistan el clima de tu zona y ahorrar agua, te aconsejamos que siembres plantas autóctonas en tu jardín. ¿Por qué? Son las que compiten en estado natural por los mismos recursos y espacio que las hierbas de la zona. En consecuencia, son las más adecuadas para echarlas de su propio entorno.

Ahora que ya sabes cómo eliminar las malas hierbas para siempre de tu precioso jardín, ¿te has quedado con ganas de más? Suscríbete a nuestra newsletter y te daremos un montón de trucos para mantener el exterior de tu hogar lo verde y frondoso que se merece.

Cómo hacer tu propio abono casero para plantas

Unas plantas bonitas es el secreto para tener un jardín perfecto. ¿Sabes que puedes conseguirlo sin salir de casa y echándole una mano al medio ambiente? Como lo lees. Para lograrlo, hoy te enseñamos cómo hacer abono casero. ¡Verás que es muy fácil! 

Reúne los residuos adecuados en un mismo cubo

En casa vamos generando en nuestro día a día un montón de residuos orgánicos. Recoge los que sean de café, té, cáscaras de huevo, verduras y frutas y deposítalos en un mismo recipiente. Júntalos con los que generes en las actividades de cuidado del jardín, como hojas y hierbas.

Recuerda que en los residuos orgánicos para hacer compost o abono casero no debes incorporar restos de animales, aceites, lácteos ni compuestos químicos.

Recuerda no incorporar nunca a este cúmulo de residuos ninguno que sea lácteo, así como restos de animales, aceites, sustancias químicas (como herbicidas o pesticidas) o plantas que tengan algún tipo de enfermedad. De esta forma te garantizas que tu fertilizante sea perfectamente sano para tu jardín.

Coloca un recipiente amplio en el jardín

Ahora es el momento de colocar en el jardín todos esos deshechos que has ido acumulando. Para ello tienes dos opciones: puedes usar un recipiente que sea lo suficientemente amplio (al menos 1 metro de alto) o hacer un agujero en la tierra que, como mínimo, tenga 50 centímetros de diámetro y otros tantos de profundidad.

En ambos casos, tendrás que tener algún tipo de tapa que proteja el futuro compost de la lluvia y el viento para que ni se encharque ni esparza los restos por el jardín. También debes asegurarte de que el lugar que elijas tenga ciertos huecos por el que puedan ir aireándose los residuos. Estos pueden estar en las zonas laterales para evitar que entre agua.

Incorpora una base de tierra y luego los residuos

Ahora que ya tienes los deshechos y el sitio idóneo donde ubicarlos en el jardín, coloca un poco de tierra (unos 4 o 5 dedos) como base en el recipiente. En caso de que hayas escogido hacer un agujero en la tierra no necesitas llevar a cabo este paso.

Sobre este cúmulo de tierra suelta, echa todos los residuos que has ido acumulando en casa.

Luego agrega un poco de tierra sobre ellos y ya está todo listo para que comience a formarse el compost o abono casero perfecto para tus árboles frutales o plantas del jardín.

Airea los residuos una vez a la semana

Este paso es súper importante para conseguir que tu fertilizante sea saludable. Ayúdate de un rastrillo para mover todas las sustancias que tengas en el recipiente. Intenta que las que estaban arriba terminen en la parte inferior y viceversa. Además, es importante que también realices movimientos de un lado a otro. Realiza este proceso una vez por semana o, como mucho, cada dos semanas. ¡Verás que el compost va cogiendo forma!

La parte más dura de todo el proceso: esperar

abono-caseroPara comprobar si los residuos se están descomponiendo de la manera adecuada, cuando vayas a airear los residuos asegúrate de mantener la humedad necesaria y que los restos no se van compactando. Si ves que, a las pocas semanas, van apareciendo una especie de gusanitos, no te preocupes. Es completamente normal, significa que el fertilizante es saludable y, además, ayudarán a mejorar la calidad del resultado.

Poco a poco, el cúmulo de tierra y residuos orgánicos debe ir cogiendo un tono marrón más o menos uniforme y tener un olor parecido al de la tierra húmeda. No obstante, te avisamos de que debes tener paciencia. Este proceso puede durar unos 2 meses si comienzas en verano y unos 5 si empiezas en invierno.

¡Y ya está! Cuando pase este tiempo puedes colocar tu abono casero alrededor de las raíces de tus plantas y verás cómo crecen más sanas y fuertes. Suscríbete a nuestra newsletter y comparte este artículo en tus redes sociales y da a entender a tus amigos que cuidas del medio ambiente… ¡y de tus plantas a la vez!

Cómo ahorrar agua en el jardín: Consejos básicos

El líquido elemento es tan valioso como escaso en algunas épocas del año. Y en vistas de que se acerca el buen tiempo y este año apenas han caído cuatro gotas en nuestro país, hoy queremos enseñarte cómo ahorrar agua en el jardín sin poner en peligro nuestras plantas. ¡Toma nota!

Riega solo lo que necesite cada planta

No todas las especies necesitan la misma cantidad de agua. Infórmate de cuáles son las que necesitan un mayor o más frecuente riego y las que menos. Si lo necesitas, lleva un control apuntando en una hoja cuándo fue la última vez que has regado cada planta. Así sabrás siempre cuándo le toca a cada una.

También puedes reunir a todas las que necesiten más agua por una parte del jardín y las que menos por otra. De esta manera siempre sabrás cuál te toca. Optar por plantas autóctonas (o por aquellas que son resistentes al sol y al calor en verano) también es una buena opción, ya que estarán adaptadas al nivel de lluvias de la zona y tendrás que regarlas poco.

Reutiliza el agua de otras tareas domésticas

Estos gestos son muy sencillos. Solo tienes que recoger el agua de la ducha en un cubo mientras se calienta o aprovechar el agua de cocer las verduras, las patatas o los huevos. ¡Incluso el líquido del aire acondicionado (solo debes depositarlo en un recipiente) es reutilizable! Todo se puede usar posteriormente para ahorrar agua en el riego.

Otra opción es usar el agua de la lavadora para regar las plantas. Para ello solo tienes que usar jabón biodegradable y poner la manguera por donde se evacúa el agua dentro de un barreño lo suficientemente amplio para que quepan de 60 a 90 litros.

Convertir estas pequeñas tareas en hábitos no solo sirve para ahorrar agua en casa y echar una mano al planeta (¡y a las generaciones venideras!).

También ayuda a que la factura del agua sea cada vez menor, ya que puedes reducir el consumo incluso a la mitad con estos y otros gestos.

Aprovecha el agua de la lluvia

Los días que llueva obviamente no hay necesidad de regar. Pero, por otra parte, en lugar de dejar que el agua corra hasta el mar o se evapore, esos días puedes utilizar cubos o cualquier otro recipiente para aprovechar al máximo ese agua de lluvia.

Evita regar en las horas de más calor

Después de todas estas propuestas, ¿sigues más recomendaciones para el riego de plantas? Pues no te preocupes, que aún hay más. De hecho, ¡ahora vamos con las más conocidas! En primer lugar, no olvides regar a primerísima hora de la mañana. De hecho, si es justo antes de que amanezca, mejor que mejor.

Reutilizar agua de otras tareas, regar a la hora adecuada o usar un sistema de riego por goteo son gestos efectivos y efectivos para ahorrar.

En ningún caso se te ocurra ponerte a regar a mediodía, justo cuando el sol está en su punto más álgido y la evaporación es máxima. ¡Se perderá gran parte del agua sin ayudar a tus plantas! ¿Qué sentido tendría?

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Pon un sistema de riego que gaste poco

Seguro que a estas alturas ya conoces el famoso riego por goteo. Esta fórmula es de las más eficaces en el ahorro de agua, pues mantiene la tierra húmeda pero sin encharcar. Además, existen sistemas que permiten ajustar las zonas del jardín que necesiten más o menos litros y la hora exacta a la que empiece y termine el goteo.

En caso de que tengas una terraza pequeña o quieras decantarte por opciones algo más económicas, te aconsejamos que uses la regadera de toda la vida. Con ella tendrás bastante control sobre qué cantidad de agua echas sobre cada una de las plantas.

Apuesta por los suelos tapizantes, no por el césped

El césped ocupa una gran cantidad de espacio en muchos jardines en los que se pretende tener una especie de alfombra mullida y verde. La idea está genial, pero es una alternativa realmente cara en cuanto a coste de agua se refiere.

Para conseguir un efecto parecido se puede optar por las plantas tapizantes en determinadas zonas del exterior. Estas especies reptantes, como el lamprantus (también conocida como planta de las flores naranjas) o la begonia, pueden incluso dar un aspecto más alegre y cuidado que la hierba.

Si aplicas todos estos consejos, te darás cuenta de cómo ahorrar agua en el jardín no es tan complicado y, sin embargo, posee ventajas tanto económicas como ecológicas. Suscríbete a nuestra newslettery comparte este artículo en tus redes sociales para poner tu granito de arena. Entre todos podemos hacer que cada vez más personas estén concienciadas de la necesidad de cuidar el planeta para que siga siendo azul.

Plantas de primavera que puedes sembrar fácilmente en tu jardín

¿Hay mejor época del año para disfrutar de tu jardín que ahora? Aprovéchalo al máximo sembrando estas plantas de primavera con flor para que, en muy poco tiempo, estén vistiendo tu terraza con sus alegres colores.

Cala, la dama del jardín

Si te gustan las flores elegantes y sencillas, la cala será, sin duda, una de tus favoritas. Plántala en un macetero mediano, ya que necesitará espacio para reproducir los bulbos. También es recomendable regarlas con bastante asiduidad cuando llegue el calor, aunque siempre garantizando un correcto drenaje. Por otra parte, no olvides ponerlas en un lugar que esté más o menos resguardado del sol.

Petunia, las plantas del sol

Uno de los mejores trucos para mantener tus flores de primavera en perfecto estado es aplicarles un poco de abono para plantas en floración durante estos meses. ¡Verás qué flores!

Es de sencillos cuidados ya que solo necesita que le lleguen las suficientes horas de sol al día para mantener unas flores bonitas y exuberantes. Son realmente versátiles, por lo que las puedes plantar tanto en macetas como en cestos o jardineras. Mientras les dé el sol, te agradarán la vista durante toda la temporada de calor.

Geranio, el rey del balcón

Si lo que realmente estás buscando son ideas para decorar tu balcón, ¡los geranios no pueden faltar! Además, existen diversas variedades (en formas y colores) de esta misma planta, por lo que puedes optar por la que mejor se vea en tu terraza urbana o jardín.

Lo único que hay que tener en cuenta a la hora de cuidar de estas plantas de temporada primavera verano es que en esta época del año es importante echarles un abono especial para la floración. Así en verano lucirán en todo su esplendor. Ponlas en un lugar en el que en los meses más calurosos no les dé el sol en las horas centrales del día y riégalas regularmente (siempre sin encharcar).

Clavelina, 6 meses con flores

Si no sabes qué plantar en primavera, te aconsejamos que empieces probando con esta fantástica especie. Si le das los cuidados necesarios, comenzará a florecer en mayo y podrás disfrutar de su colorido hasta entrado el otoño.

Ponla en un lugar donde le pueda dar el sol o, como mínimo, que esté en semisombra. Riégala de manera habitual (teniendo en cuenta el drenaje), poda las flores que se marchiten y aplícale un sustrato que sea específico para plantas que estén floreciendo.

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Prímula, la reina de la sombra

Uno de los trucos clave para tener el jardín perfecto es plantar especies que se adapten bien a las diferentes zonas del exterior de nuestro hogar.

En caso de que tengas muchos espacios en sombra, puedes incorporar esta planta, también conocida coloquialmente como primaveras. 

Si las riegas de forma abundante, las resguardas del sol (aunque en invierno tendrás que hacerlo de las heladas) y les pones un poco de abono para plantas en floración cada dos semanas, ¡lucirán preciosas de hasta otoño!

¿Ya has escogido las plantas de primavera que vas a incorporar en tu jardín en los próximos días? Elijas la que elijas, estamos seguros de que te brindará muchos meses de colorido a tu terraza. Y si quieres más ideas para hacer de tu casa (¡y de su exterior!) un lugar cada vez más acogedor, ¿por qué no te suscribes a nuestra newsletter? Nuestros trucos… ¡te van a encantar!

Cómo hacer un jardín japonés en casa

Armonía, equilibrio y energía. En estos pilares debe basarse la creación de un jardín japonés en casa. Para ello deben seguirse una serie de pautas que te explicamos en las siguientes líneas. ¡Sigue leyendo y entérate de todo sobre esta tendencia asiática!

El origen de estos lugares de paz

Hace siglos, la élite de este país nipón ya los utilizaba en su propio hogar para tener un espacio donde reflexionar y meditar en paz. Esto se hacía especialmente importante en tiempos de guerra, donde era más necesario que nunca encontrar un lugar de calma en medio del entorno de lucha y enfrentamientos.

En sus orígenes, el jardín japonés era un espacio equilibrado y armónico en el que se reflexionaba y meditaba.

Es por ello que estos jardines japoneses zen, buscan ante todo el equilibrio visual entre los elementos. El propósito es crear un ambiente armónico, tranquilo y relajante que invite a introspección.

Una de sus ventajas es que se pueden acondicionar, según las necesidades, tanto en pequeños balcones y terrazas como en grandes superficies. Mientras se respeten los principios básicos, en cada hogar se puede adaptar a los gustos personales de sus propietarios o al espacio disponible. ¿Por qué en una casa pequeña no se iba a poder meditar?

Elementos de un jardín japonés

La roca, la madera, el agua y la arena son sustancias imprescindibles en estos lugares. Como ves, todos son materiales naturales. De hecho, la incorporación de algún elemento plástico o metalizado no se ve del todo bien en estos ambientes.

Utiliza estas sustancias de origen natural de manera armónica dentro del diseño. En función del espacio que tengas, quizá solo puedas incorporar unas pocas plantas, un poco de arena gruesa y algunas piedras aquí y allá.

Si cuentas con la opción de meter una fuente, por muy pequeña que sea, no dudes en hacerlo. La idea de los jardines japoneses pequeños es la de contar con una pequeña superficie donde encontrar paz y relajación. Y para conseguirlo no hay nada mejor que el sonido del agua cayendo entre las piedras.

El estilo minimalista va perfecto

En estos pequeños oasis que nos queremos crear en casa se suele utilizar un estilo minimalista para la decoración e incorporación de nuevos elementos. La sobrecarga de materiales o plantas no es algo que suela verse en estos espacios. Por tanto, con muy pocos elementos pero bien escogidos y distribuidos puedes crear el ambiente perfecto para la reflexión y la cavilación.

Un camino y un estanque en tu jardín

Con la ayuda de piedras o madera, marca una senda delimitada por la que pasar. De esta manera, los jardines japoneses modernos permiten su uso y disfrute en todo momento. Tanto si quieres enseñárselo a los demás tanto para no perturbar la armonía de los elementos, que estarán siempre en su sitio.

En caso de que poseas espacio de sobra en el exterior, te aconsejamos que incorpores un auténtico estanque con peces. Cuidar de estas sosegadas criaturas en un ambiente plácido donde el sonido del agua es la norma, será el momento perfecto del día para volver a la calma y olvidarte del estrés.

No hace falta que sea muy grande, con que tenga una pequeña caída de agua y los animales puedan vivir a gusto es más que suficiente. No serás consciente de lo beneficioso que será para tu rutina diaria hasta que lo incorpores a ella. ¡Te lo aseguramos!

No te olvides del rastrillo

¿Te acuerdas de la arena de la que hablábamos antes? Pues si la incorporas (o algún derivado estilo grava), no olvides tener siempre el rastrillo a mano. Crear diferentes formas o distribuir de forma armónica la arena entre los distintos espacios es una tarea súper relajante y placentera. Además, el efecto visual será aún más llamativo.

Ahora que ya sabes cómo hacer un jardín japonés en casa conseguirás una paz, una calma y un sosiego que muy pocos espacios pueden brindarte. Aprovéchalo al máximo y disfruta de tu pequeño vergel zen. Y si lo que quieres es tener más ideas para convertir tu casa en un lugar cada vez más armónico y acogedor, ¡no dejes de suscribirte a nuestra newsletter!