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Cuando la concentración no hace falta, la compañía se agradece. Muchos prefieren mover su zona de trabajo en el hogar a una estancia de paso para escuchar de fondo la tele o entablar alguna conversación cada poco tiempo a modo de mini-descansos. Para todas ellas, estas ideas para incorporar el escritorio en el salón son perfectas.

Puntos de apoyo

Las mesas de trabajo apoyadas en pilares en medio de la estancia quedan simplemente preciosas. Además resultan una solución perfecta para disimular aquellos elementos estructurales que queden a la vista tras unas obras para, por ejemplo, ampliar la sala de estar o techar la terraza.

Mezclas

En pisos nuevos y modernos queda muy llamativo integrar algunos elementos retro o vintage. Por eso, si combinas una mesa antigua con una silla de aspecto futurista el resultado será no solo un escritorio para salón bonito y elegante, sino también una zona que captará la atención de las miradas de los visitantes.

Baldas

Son una solución muy recurrente, pero también económica, minimalista y elegante. Solo tienes que ponerla a la altura adecuada, elegir la superficie que necesitas y lo tienes hecho. Incorpora una silla y una lámpara (si la necesitas) y tendrás un sitio de trabajo práctico y atractivo.

Si no tienes mucho espacio, puedes hacerte con unas bisagras y crear una mesa plegable. Cuando esté cerrada… ¡tachán! Tienes una mesita auxiliar.

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Esquinas

Hay esquinas en las que a veces, simple y llanamente, no sabemos qué meter para darles un poco de vidilla. Si sueles adelantar trabajo en casa, estos rinconcitos son perfectos para incorporar un pequeño escritorio para comedor.

Si lo necesitas, puedes añadir una pequeña estantería de pared encima de la mesa para, por un lado, meter todos tus libros y documentos sin que estén desperdigados por la mesa y, por otro, llenar un poco el vacío que se crea encima (sobre todo en pisos con techos muy altos).

Mesas que se abren

Hay muchas mesas auxiliares de pared que permiten abrir su parte inferior para integrar el escritorio en el salón. Estas soluciones son perfectas porque no hay necesidad de estar moviendo las flores o velas que se hayan puesto en parte superior a modo de decoración. De hecho, aunque la persona esté sentada y trabajando, la parte superior de la mesa sigue siendo un elemento decorativo de la habitación.

Después de estos trucos, no parece tan malo eso de poner una zona de trabajo en el salón, ¿verdad? (Por cierto, si lo haces por tu pareja, plantéate si se se ha mudado a tu piso y tú sin saberlo.) Suscríbete a nuestra newsletter y recibirás cientos de ideas sencillas (lo prometemos) para hacer de tu (o vuestro) nuevo hogar un lugar bonito y confortable.