Paz y armonía. ¿Quién no quiere esta serenidad en su hogar? Pues según algunas teorías orientales esto puede conseguirse en cada rincón del hogar cuidando los detalles y la distribución. Te enseñamos algunos trucos para aplicar el Feng Shui en la cocina y hacer de esta zona tan importante un lugar más equilibrado.

¿En qué consiste esta filosofía?

De origen chinose basa en las consecuencias positivas que tiene sobre los habitantes de una casa el ocupar el espacio de forma armónica y consciente. Estas teorías forman parte del llamado “conocimiento misterioso” o shenmiwenhua, que, según afirman sus seguidores, se encuentra en la frontera entre el mundo visible de lo terrenal y el invisible de lo divino.

Lo sabemos. Así, en abstracto, es difícil de comprender para los occidentalitos de a pie. Pero cuando lo apliquemos a cosas concretas en tu cocina verás que no es tan complicado. ¡Vamos a por ello!

Emplazamiento

Para una cocina según el Feng Shui esta es una estancia muy importante dentro de una casa. Para aprovechar las máximas horas de sol en esta zona, esta filosofía recomienda que se oriente a sur. Además, también aconseja que esté alejada del baño pero próxima a la entrada principal de la vivienda.

Hay que evitar que el/la cocinero/a tenga que darle la espalda a la puerta. En caso de que esto sea inevitable, hay que incorporar un espejo para que esta persona pueda ver lo que sucede a su alrededor. Por otra, parte, esto mejorará la iluminación y la sensación de amplitud de la estancia.

Distribución equilibrada

En la cultura china siempre se busca un equilibrio entre los elementos. La cocina es un lugar en el que el fuego tiene una importancia muy marcada a través de los fogones, el horno, el microondas, etc. El agua también tiene una gran representación con el fregadero, el lavavajillas o la nevera. La distribución de estos electrodomésticos en la cocina es indispensable según estas teorías orientales, por lo que deberás poner los de uno y otro elemento en zonas separadas de la cocina. Si cuentas con poco espacio, por lo menos sepáralos con un objeto de acero o madera.

Tonalidades

El Feng Shui aplicado a la cocina le da mucha importancia a los colores neutros para transmitir tranquilidad. Otra posibilidad son los colores cercanos al amarillo para dar calidez al conjunto. No obstante, no te acerques demasiado a las tonalidades rojizas, ya que podría dar demasiada preponderancia al elemento fuego. Si tienes las paredes y los muebles en tonos muy claros, puedes incorporar pequeños acentos de color en la decoración.

Respectos a esta última, procura que siempre se base en objetos naturales, como maderas, frutas, plantas o flores. Si incorporas algún cuadro o imagen, procura que esté relacionada con la temática de la alimentación y que siga siempre las mismas normas en cuanto a los colores que el resto de la estancia.

Iluminación natural

Como ya comentábamos al principio, para la cultura oriental es muy importante la luz natural. Este aspecto se vuelve especialmente relevante cuando hablamos de cocinas estrechas, pues si no les incorporamos la iluminación suficiente parecerá un rincón oscuro. Para los momentos en los que se necesite luz artificial, instala las bombillas suficientes como para no generar espacios con sombras.

Todo en orden

En último y, sin embargo, más importante lugar, debes cuidar con mimo el orden y la limpieza. Para aplicar esta filosofía este punto es primordial, ya que sin él los otros no cumplirán su función. De esta manera se aprovechará toda la energía positiva que el espacio puede ofrecer, lo que invitará a los miembros de la familia a pasar tiempo en esta estancia.

¿Nunca has probado a aplicar la teoría del Feng Shui en la cocina o en el resto de tu hogar? Pues es el momento. Verás cómo mejora el equilibrio de la estancia. Comparte este artículo para comprometer a toda la familia en este cambio. ¡Que nadie se libre de poner su granito de arena!