El acceso de los jóvenes a la vivienda es el gran reto del sector inmobiliario en España. Y es que no pueden ni comprar, ni alquilar por su situación laboral y ello hace que no tengan capacidad de ahorro. Así pues, y según datos de la responsable de Estudios de Asuntos Públicos de Fotocasa, Beatriz Toribio, en 2018 un 56% más de los españoles demandó una casa para alquilar, siendo el precio el principal freno para comprar en propiedad.

Según el director de Estudios de Pisos.com, Ferrán Font, hay una brecha generacional en España marcada por el contexto del mercado inmobiliario y unos valores que justifican el mayor uso del alquiler frente a la compra: un 50,2% de la generación Millennials apuestan por una vivienda en alquiler, frente al 11,1% de la generación Baby Boomers”.

Casi la mitad de ellos se plantea adquirir una casa, pero se lo impide el pago inicial para el que hay que tener capacidad de ahorro, ya que la entrada inicial es del 20% del precio de la vivienda. Pero, el mayor problema de los jóvenes es la incertidumbre laboral y económica fruto del empleo inestable y los bajos salarios; así como el recelo que tienen a hipotecarse, consecuencia directa de la precariedad laboral.

Una situación desfavorable para los jóvenes

jovenes-viviendaLa situación se ha mantenido más o menos estable. Sin embargo, en el último año los precios han subido considerablemente. Antes los jóvenes por lo menos podían alquilar, ahora, ya ni una cosa ni la otra. Los menores de 35 años han llegado a un punto en el que no pueden independizarse ya sea mediante compra o alquiler.

Incluso teniendo trabajo estable, la solución pasa por vivir en un piso compartido, ya que el precio de la vivienda consume un 75% del salario. ¿Es sostenible esta situación? En absoluto, estamos ante un problema personal y social sin precedentes. Los datos son claros y los jóvenes españoles están perdiendo la batalla para acceder a este, un derecho básico.

Tal y como hemos mencionado en líneas anteriores, la imposibilidad de alcanzar la independencia residencial a la edad que corresponde, abre un abismo social y emocional. Por ello, hoy en día, los jóvenes que pueden independizarse lo hacen gracias a sus padres. Por lo tanto, ¿cómo se plantea el futuro cuando ya no exista ese margen económico por parte de las familias?

jovenes-viviendaAyudas para facilitar el alquiler y la compra

Las medidas tanto desde dentro del sector, como desde el sector político que ayuden a ambos segmentos son necesarias tanto al alquiler como a la compra. Es decir, las ayudas públicas tienen que ir dirigidas a facilitar la vivienda en alquiler a precio asequible y ayudar a las familias a comprar su primera casa.

De esta manera, la mayor parte de las promotoras intentan encontrar fórmulas que permitan el acceso al mercado de la vivienda. Aunque de momento son pocas, parece que la única solución pasa por un acercamiento de los precios residenciales a la realidad financiera de los jóvenes.

Aun así, insisten que no solo deben cambiar las cosas dentro del mercado inmobiliario, sino que el mercado laboral debe poner medidas para dar solución a los jóvenes y el gobierno deben implantar ayudas para que tengan un acceso asequible a la vivienda.

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