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Sana, fácil y absolutamente deliciosa. Así es la receta de lasaña casera que vamos a enseñarte a hacer hoy. Este plato italiano es más sencillo de preparar de lo que te imaginas. ¡De veras! Ponte tu gorro de chef y… ¡manos a la obra!

-2 cebollas.
-1 vaso de tomate natural y otro de vino blanco.
-Nuez moscada.
-500 g de carne picada (cerdo y ternera).
-150 g de bacon.
-100 ml de aceite de oliva virgen extra.
-125 g de harina.
-100 g de queso rallado parmesano.
-2 pimientos rojos.
-Sal y pimienta (al gusto).
-1 l de leche entera.
-Un par de dientes de ajo.
-12 láminas de lasaña.
-125 g de mantequilla.
-Un par de zanahorias.

Cómo hacer lasaña casera

  1. Preparar el relleno

Pon el aceite de oliva en una cazuela y, cuando esté caliente, añade la cebolla (cortada en cuadraditos pequeños) y la zanahoria. Esta última puedes rallarla con el pelapatatas. Así los pedazos no quedarán demasiado grandes y se harán bien. Corta el pimiento rojo en daditos y añádelo también a la cazuela.

Cuando la mezcla esté doradita (aproximadamente en 15 minutos), echa sal y pimienta a la carne (al gusto) e incorpórala también a la cazuela. No olvides ir removiéndola para que se mezcle con el resto de ingredientes.

En unos 5 minutos, cuando la carne ya haya cambiado de color, añade el bacon cortado en cuadraditos, el vino blanco y el tomate natural y deja que todo se termine de cocinar bien mezclado durante 5 minutos más. Ahora reserva el relleno y… ¡a por la bechamel casera para la lasaña!

  1. Montar la bechamel

Pon la mantequilla en un cazo a fuego medio y deja que se derrita. Luego añade la harina y un poco de sal y deja que se cocine todo durante un par de minutos mientras vas removiendo. Ahora calienta la leche e incorpórala al cazo poco a poco mientras remueves. Por último, añade nuez moscada y deja que todo se cocine un par de minutos más.

Para hacer una lasaña casera necesitarás alrededor de una hora de preparación, pero el resultado… ¡merecerá la pena!

¡Hecho! ¿A que aprender cómo hacer una lasaña casera no te está resultando tan complicado? Hay muchos platos sencillos que, a prirori, pueden parecer complejos, pero todo es cuestión de práctica, ya verás.  

En este punto, reserva la bechamel y comienza con el siguiente paso, uno que, aunque muchos creen la mar de sencillo, puede complicarse. ¡No te confíes!

  1. Hacer las láminas de pasta

Aunque en las cajas de estas láminas puedes encontrarte unas sencillas instrucciones que te indiquen que con meterlas 15 minutos en agua caliente ya están listas, no te lo creas del todo. Los incautos que lo creen a pies juntillas pueden acabar con láminas rotas o pegadas.

Para evitarlo, comienza engrasando una fuente con ayuda de aceite de oliva y una brocha de silicona. Luego coloca encima las láminas que quepan y engrasa la parte superior de las mismas. Engrasa ambas caras de todas las láminas que vayas a utilizar y colócalas en la fuente.

Ahora añade agua templada hasta cubrir todas las láminas al menos un par de centímetros. Déjalas hidratarse durante unos 30 minutos y sácalas una a una con cuidado para colocarlas sobre un paño húmedo. Si sigues esta recomendación, puedes hacer este paso al principio para que las láminas se vayan hidratando mientras haces el relleno y la bechamel.

  1. Monta tu lasaña casera

¡Es el momento de dar forma a tu lasaña! En una fuente para horno coloca una capa de bechamel, luego otra de láminas y otra de carne. Repite este proceso las veces que quieras para hacer que este plato (perfecto para tupper) quede de la altura que quieras (o de la que te permita la fuente).

Recuerda que la última parte siempre debe estar compuesta por una capa de bechamel, otra de láminas, otra de bechamel y, por último, una de queso rallado parmesano.

Así la parte superior quedará perfectamente gratinada cuando la metas al horno.

  1. ¡Todo al horno!

Precalienta el horno durante unos 15 minutos a 200º C y luego mete la lasaña en la bandeja central durante 15 minutos más. Por último, súbela a la bandeja superior con el gratinador puesto durante unos 3 minutos para que el queso termine de dorarse.

¡Y listo! Ya tienes tu lasaña casera de carne preparada. Ahora sírvela y… ¡a comer! Seguro que ha quedado para chuparse los dedos. ¿Quieres más ideas sobre platos que creías que nunca ibas a poder cocinar en casa? Suscríbete a nuestra newsletter!y verás que las cenas en el comedor pueden ser tan deliciosas como en un restaurante.