Toda la casa repleta de charcos, césped y resbalones indeseados. Y tú con unos nervios de aúpa. No, no, no. Vamos por partes. Llenar globos de agua para luego jugar debe ser una tarea que realicen los propios niños y de la manera adecuada. Sigue estos consejos y permite que la calma vuelva a tu hogar.

Vas a agradecer la calidad, avisado queda

Demuestra que no eres un/a tacaño/a comprando los de más calidad. Te lo advertimos, lo vas a agradecer (y mucho). Si te haces con los más baratos, la boquilla se romperá mientras intentan llenarlos o, peor aún, mientras los trasladan al jardín, dejando la casa con un aspecto un tanto lamentable. Si son tus propios hijos los que van a comprarlos, avísales de que sean especiales para llenar de agua.

Se llenan todos y luego se usan

Es conveniente hacerlo conforme se van usando, es decir, estar entrando y saliendo de la casa constantemente con recipientes plásticos inestables repletos de líquido, no va a tener un final feliz. Y lo sabes. Mejor dile a tus hijos que llenen todos de una tacada y luego los saquen a la vez. Mientras se van llenando pueden ir metiéndolos en bolsas de plástico para trasladarlos luego al jardín.

Y si alguno se queja y quiere estar entrando y saliendo de casa, te damos una estrategia. Di que hay helados caseros en el congelador para cuando terminen de jugar, pero el que esté entrando y saliendo de casa para inflar globos de agua se queda sin el suyo.

Llenar globos de agua no es tan difícil

Explica a los peques cómo se hace para que lo hagan ellos mismos. Solo hay que incorporar la boquilla al grifo y sujetarla con los dedos índice y pulgar. Ahora hay que abrir poco a poco la llave para que salga el agua. Si no se llenan demasiado, evitarás que se produzcan situaciones desagradables. Porque cuando la boquilla se escurre del grifo por el peso del agua… el resultado de toda la cocina empapada agradable no es.

Enséñales a atar los globos ellos solitos

Ahora que los niños pueden hacerlo sin tu ayuda, hay que decirles cómo cerrar la boquilla. Para ello solo tendrán que hacer un nudo en la parte superior enroscando primero el plástico alrededor de un dedo y metiendo el extremo por el medio.

¡Ya está! Después de aprender cómo llenar globos de agua solo queda salir al jardín y pasarlo pipa. Y si quieres que te demos más trucos para que tus hijos disfruten de su tiempo libre en casa (les puedes enseñar a preparar una tarta de chuches para su cumple, por ejemplo), ¡solo tienes que suscribirte a nuestra newsletter!