nesting

Nos pasamos el día trabajando. Si no es en la oficina es limpiando la casa, preparando la comida, , contestando correos, sacando al perro… ¡Para! Tómate un pequeño descanso y date el lujo de no hacer nada al menos durante una tarde entera. Como lo lees: NO HACER NADA. O, como se dice ahora, hacer nesting.

¿De dónde viene la palabra nesting?

Practicar nesting es no hacer absolutamente nada productivo para desconectar de la rutina y el estrés durante un rato.

Toda palabra en inglés suena mucho más cool, ¿verdad? Y no es lo mismo decir que estás tirado en el sofá a decir que estás haciendo nesting. Esta palabra tiene una raíz muy simple, ya que viene de nest, que significa literalmente “nido”.

Sí, es exactamente lo que estás pensando. Se podría traducir como “creando nido”, es decir, quedarse en casa bajo la manta y sin hacer absolutamente nada. ¿Y sabes lo mejor? ¡Que es sano hacerlo de vez en cuando!

¿Por qué es importante no hacer nada?

En pleno siglo XXI la mayor parte de la población de las grandes ciudades vive sometida a un gran estrés. Vivimos deprisa para trabajar más deprisa aún. ¿Dónde ha quedado el disfrute del tiempo libre?

Hacer nesting de vez en cuando es una manera de echar el freno, dejar a un lado por un buen rato los cuatro millones de cosas que tenemos pendientes en nuestra lista de tareas y simplemente descansar. De hecho, incluso es sano llegar a aburrirse como una ostra, ya que es la única manera de valorar más las actividades que llevamos a cabo en el día a día.

En esta pequeña pausa que hagas durante, por lo menos, unas horas, debes prometerte no sentir culpa ni remordimientos por todo lo que tienes que hacer. Aleja esos pensamientos, el mundo puede esperar por ti durante unas horas, no va a desmoronarse porque te tomes un descanso.

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Formas de no hacer nada

¿Qué significa exactamente no hacer nada? Pues para cada persona puede significar algo completamente diferente. Unas optarán por pasarse toda la tarde en compañía de un buen libro, otras se dedicarán a hacer maratón de series o a ver una película, un tercer grupo se decantará por escuchar sus canciones favoritas y cantarlas a gritos…

En definitiva, practicar nesting es hacer literalmente lo que te apetezca. Lo importante es aprovechar ese momento de relax casero y sacar lo mejor de él… sin hacer nada productivo.

Crea un verdadero nido en tu propio hogar (los domingos son, a priori, el día perfecto para intentarlo) y disfruta de unas horas de auténtica desconexión.

Como ves, el nesting no requiere esfuerzos ni para entenderlo. Disfruta de él y de los cientos de planes dentro de tu hogar que encontrarás suscribiéndote a nuestro blog. Verás que tu casa día a día va convirtiéndose en un lugar más acogedor y divertido.