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Y llegó la alegría de la casa. Ahora ya sabes qué esperar cuando estás (o más bien estabas) esperando. Traer una criaturita al mundo es una de las experiencias más enriquecedoras que puede vivir una persona. Pero, una vez en casa, puede sobrevenirte esta duda: ¿cómo organizar el cambiador del bebé?

No te preocupes, aquí te vamos a enseñar a cómo preparar correctamente este mueble y así tener todo a mano. Por que como comprenderás, es importante mantener un orden y una serie de rutinas a la hora de cambiar a un bebé. Y ese orden pasa por ubicar cada producto en el sitio correcto. Así que, de primeras, te aconsejamos contar con un mueble con cuatro cajones.

Primer cajón: productos de higiene

Es de cajón (y nunca mejor dicho): lo más importante son las toallitas, bastoncillos, polvos de talco, colonias, baberos, geles, cremas y pañales. Un consejo: antes de ponerte manos a la obra, es preferible haber sacado todo lo que vayas a necesitar, así no tienes que soltar las manos del bebé (cuidado con los accidentes por caídas).

Segundo cajón: ropa interior

Aquí puedes incluir toda la ropita que va por dentro o la indicada para andar por casa (guiño, guiño), como leotardos, cubrepañales, pijamas, bodis y calcetines. Es decir, incluye en este cambiador organizador todo aquello con lo que tu bebé esté más cómodo.

Tercer cajón: toallas de baño

El cambiador del bebé es de los muebles más importantes del dormitorio. Si quieres que la hora del cambio de pañal no sea un dolor de cabeza, organiza correctamente los espacios.

A pesar de que en muchos hogares las toallas se guardan en un cajón común, es preferible ubicar las del baño para el bebé en este mueble.

¿La razón? Las toallas de bebé suelen ser más suaves y esponjosas (no olvides que tienen la piel más delicada que los adultos), así que mejor sepáralas para evitar confusiones.

Cuarto cajón: la ropa del día a día

Sí, está muy abajo. Pero, a no ser que el mueble sea enorme y haya mucho sitio en cada compartimento, no queda de otra que poner la ropita del bebé aquí. Pero, ¿qué incluir en esta zona? Pantalones, patucos, polainas y jerseys. Las camisas, camisetas y chaquetitas las puedes colgar en perchas, así no se arrugan.

Añade un organizador en el cambiador del bebé

Si con todo el lío que supone preparar la llegada de un bebé a casa no has podido hacerte con un cambiador lo bastante grande, no te preocupes.

Puedes incorporar un organizador para el cambiador del bebé que te permitirá tener todo lo necesario a mano.

Son como unas estanterías de tela que se cuelgan a un lado del cambiador, donde puedes incluir los productos más básicos que necesita tu bebé: pañales, cremas, toallitas… Si no te convence, no pasa nada, existen más alternativas, como las cómodas-cambiador, que ofrecen incluso más espacio (y así no es necesario que compres tantos muebles).

Ahora ya tienes más claro cómo organizar el cambiador del bebé, ¿verdad que sí? Pues a poner en práctica lo que acabas de aprender. Y si quieres que te demos muchos más consejos sobre tu (nueva) vida hogareña con el peque, recuerda¡suscribirte a nuestra newsletter!