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Cariño, juegos y diversión. Eso es en lo que piensan los más pequeños cuando piden tener una mascota en casa. Pero resulta que, además de esas evidentes ventajas que ven ellos, el binomio perros y niños tiene beneficios muy variados que seguro que desconocías.

Beneficios en salud

Los perros son ideales para los niños ya que solo su presencia ayuda (a pequeños y adultos) a tener una presión arterial menor tanto sistólica como diastólica. Así mismo, estos críos cuentan con menos probabilidades de sufrir asma y algunos tipos de alergia. Esto se debe a que el polvo que generan estas mascotas coloniza el tracto intestinal y modulan la respuesta inmune. De modo que quedan protegidos contra el patógeno que causa este tipo de patologías.

Ventajas en el aprendizaje

Los padres deben enseñar al menor que parte de la responsabilidad de los cuidados del animal son suyas. Esto les enseña a administrar sus propias tareas y a sentirse útiles. Por otro lado, los críos que conviven con mascotas son mucho más cuidadosos con los seres vivos de su entorno. Ya que aprenden a empatizar con ellos.

Por último, una ayuda al aprendizaje que seguro que no habías pensado. En muchas ocasiones los peques de la casa sienten un poco de timidez y presión cuando aprenden a leer. Intenta que durante esta práctica niño y perro estén juntos. Este último será una audiencia que escuche sin interrumpir ni presionar, por lo que se sentirá más cómodo.

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Mejoras en las habilidades sociales

Los hogares con animales y niños tienen beneficios en cuanto a la capacidad que tienen estos últimos de relacionarse con el resto de miembros de la familia y con otros pequeños. Igualmente, estos menores muestran una mayor autoestima, ya que cuentan con un amigo canino que no los juzga y los quiere tal y como son.

Además, si un crío comparte con sus hermanos las tareas de cuidado de la mascota aprende a trabajar en equipo. Además, también puede ayudarles como apoyo en los momentos de tristeza. Pues al acariciar a un perro, el niño reduce los niveles de estrés y ansiedad (también en adultos).

Seguro que ya te hemos convencido de que las demandas de mascota de tus hijos están más que justificadas. Así mismo, si tus padres viven cerca, el paseo de la mascota puede ser un momento para compartir con ellos y disfrutar de la mutua compañía.

Igualmente, si tus perros y niños se llevan tan bien que hasta duermen juntos y cuentas con una lámpara quitamiedos, el pequeño podrá despertarse en plena noche y ver que no está solo, lo que le tranquilizará y le hará dormirse de nuevo. Suscríbete a nuestra newsletter y disfruta de otros muchos consejos para que la vida en familia sea mucho más fácil.