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¡Qué manía de probar todo! Cuando los niños son pequeños hay que tener muchísimo cuidado con todo lo que se llevan a la boca. Para minimizar el riesgo todo lo posible, hoy vamos a enseñarte cómo hacer plastilina comestible. Así, si tu peque se lleva un trocito a la boca no pasa absolutamente nada. ¡Toma nota!

Ingredientes para hacer plastilina casera comestible

  • 1 vaso de cereal de arroz en polvo especial para bebés.
  • 1 vaso de fécula de maíz.
  • ½ vaso de compota de manzana (mejor sin azúcar).
  • 2 cucharadas de aceite de girasol.
  • Colorantes vegetales alimentarios (opcional).

Receta para hacer plastilina comestible

  1. Mezcla el arroz y la fécula de maíz (también conocida como maicena) en un bol.
  2. Añade las cucharadas de aceite de girasol y sigue removiendo.
  3. Incorpora la compota de manzana cuando la mezcla vuelva a verse homogénea.
  4. Agrega maicena si la ves demasiado líquida o compota si la ves muy seca.
  5. Haz algunas bolas con la mezcla.
  6. Añade las gotas de colorante que quieras a cada bola y remueve.

¡Y listo! Ya sabes cómo se hace la plastilina comestible. Es casi tan fácil como hacer nieve artificial, ¿verdad? No olvides que incorporar colorantes es completamente opcional. También puedes quedarte el paso 4 sin ningún problema para que los peques jueguen con su color natural.

Darle diferentes tonalidades a la plastilina con el colorante alimentario es completamente opcional.

Aunque no pase absolutamente nada si uno de tus peques se mete un poco de este material en la boca, ¡recuerda que no es un alimento! Te aconsejamos que vigiles de vez en cuando mientras tus hijos juegan para confirmar que no lo están utilizando como una verdadera merienda.

Ventajas de jugar con plastilina comestible

Además de que, obviamente, puedes tener algo más de tranquilidad en caso de que los niños se metan un pedazo en la boca, la plastilina casera comestible tiene muchísimas ventajas. Jugar con este material es un auténtico placer para los más pequeños de la casa y les ayuda en el desarrollo motor fino. Por otra parte, amasar y moldear ayuda a los pequeños a fortalecer los músculos de las manos y los deditos.

Por último, el beneficio más importante: ¡desarrolla su creatividad! Hacer figuras a partir de un cuerpo amorfo es un gran reto para los niños. De esta manera usan su imaginación y concentración para conseguir crear un objeto con ella. Al igual que ocurre cuando les ayudas a hacer una marioneta con un calcetín: ¡les encanta!

Ahora que ya conoces todas las ventajas de la plastilina comestible para niños y cómo sacarle el máximo partido con tus peques, solo te queda ponerte manos a la obra. Haz que tus hijos te ayuden y verás cómo ellos también se divierten creándola. Comparte este artículo en redes y suscríbete a nuestra newsletterpara que otros papás y mamás descubran los beneficios de esta fantástica sustancia.