tasa-de-esfuerzo

Tener una hipoteca supone un sacrificio, todos lo sabemos. Pero… ¿hasta qué punto debería llegar? Eso es exactamente lo que mide la tasa de esfuerzo. Tu capacidad para hacer frente al pago mensual que supone tener un techo sobre la cabeza. Te damos toda la información para que entiendas este concepto a la perfección.

Definición de la tasa de esfuerzo en una hipoteca

Este indicador determina la parte de tus ahorros mensuales de la que debes prescindir para pagar algo. En el caso que nos ocupa, ese “algo” es tu casa a través de la hipoteca. De hecho, por eso se suele llamar tasa de esfuerzo inmobiliaria. Este concepto sirve, fundamentalmente, para predecir si la economía de quien solicita la hipoteca puede hacer frente a su pago. Porque, como bien sabemos, aunque comprar una casa con poco dinero ahorrado es posible, lo mejor es dar una buena entrada para que el pago mensual no sea demasiado alto.

Formas de medir la tasa de esfuerzo económico

Calcular los años de sueldo íntegro que el comprador deberá pagar por la compra del inmueble: aunque es un valor que se utiliza más bien poco en este ámbito, se suele calcular que el precio de la vivienda no debería ser muy superior a los 6 años de sueldo bruto de la persona que quiere comprar la vivienda.

Definir el porcentaje del sueldo mensual que se dedicará a la hipoteca: generalmente se recomienda que este valor no supere el 30% para no poner en peligro la economía del comprador.

Las cifras que hemos dado son orientativas y, de hecho, suelen cambiar a lo largo de los años. Así que si has llegado al cálculo de que necesitas 10 años de sueldo íntegro para pagar la casa que quieres, no te pienses que ya está fuera de tus posibilidades. Pero si tienes entre 35 y 40 años, recuerda que tienes una edad perfecta para comprar una vivienda (porque aún te queda vida laboral por delante) y no deberías dejar pasar mucho más tiempo si quieres hacerte con una.

Sabemos perfectamente que para comprar una casa hay que tener en cuenta mil factores (precio de las escrituras, el de los impuestos…) además de la tasa de esfuerzo para pagar la hipoteca. Para que no se te escape ninguno, suscríbete a nuestra newsletter y te informaremos de todo. ¡No te arrepentirás!