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Con palas grandes o pequeñas, con cadena o con mando a distancia, de plástico o de acero… Hay tantos ventiladores de techo para dormitorios que a veces se nos puede hacer un poco complicado escoger el que mejor se adapte a nuestras necesidades. Aquí tienes todo lo que tienes que tener en cuenta para que tu decisión sea la adecuada. 

Diámetro de las aspas

En función de los metros cuadrados que posea la habitación, necesitas un ventilador con un diámetro de aspas u otro. ¿Por qué? Muy fácil, porque, a mayor diámetro, mayor volumen de aire moverán las aspas.

Al elegir un ventilador de techo para tu habitación examina muy bien todas y cada una de sus características, desde la velocidad de giro al material de fabricación. 

Además, hay que examinar el rendimiento que nos pueda ofrecer el ventilador. Consume más uno pequeño girando a gran velocidad para intentar mover todo el aire posible en una estancia grande que uno de mayor envergadura que mueva la misma cantidad de aire a menor velocidad. 

Pero… ¿qué envergadura de ventilador de techo necesito para mi habitación? Si se trata de un cuarto de hasta 13 m², con un diámetro de aproximadamente 107 cm de diámetro es más que suficiente. En caso de que la habitación vaya de los 13 a los 18 m² muévete en torno a los 120 cm, mientras que, si se sobrepasan los 18 m², debes intentar tener una envergadura de aproximadamente 132 cm

Control de velocidad

Hay diferentes sistemas para controlar la velocidad del ventilador: cadena, mando a distancia o regulador de pared. Sin embargo, antes de decantarte por el que te resulte más cómodo, debes analizar si quieres integrar una lámpara o no. Así podrás definir si quieres utilizar sistemas distintos para la regulación de la luz y el ventilador o combinarlos en el mismo. 

Luz incorporada o no

Si en la iluminación de tu dormitorio crees puede combinar bien un ventilador de aspas, ¿por qué no aunar ambos conceptos? Como comentábamos en el punto anterior, podrás decidir si quieres una gestionarlos a través de una cadena, con un mando, con interruptores o reguladores de pared. 

En caso de que, por cualquier motivo, no quieras combinarlos, tampoco pasa absolutamente nada. De hecho, si necesitas una iluminación potente con varias bombillas, lo mejor será que los sistemas estén separados. Esto se debe a que bajo las aspas no debe haber demasiados elementos para que el aire se mueva con libertad. 

Material del ventilador

En función de algunas variables como el color de la habitación y su uso (principal, invitados, niños…), los ventiladores de techo para dormitorios deben ser de un material u otro. Los 3 más utilizados en su fabricación son el plástico, la madera o el acero

La madera brinda una enorme calidez, eso es evidente, pero puede deformarse en ambientes de mucho calor o humedad. El plástico es muy versátil y duradero, pero también corre el peligro de dañarse si hace demasiado calor. 

Respecto al acero, es un material que aguanta muchísimo mejor las diferentes condiciones climáticas o de humedad. Sin embargo, también es cierto que es el más peligroso en caso de que cualquier cosa lo roce mientras el ventilador está encendido. Por eso es mejor no apostar por él en cuartos de niños pequeños. 

Cantidad de ruido

Este aspecto está relacionado con la velocidad de giro que tengan las aspas. Cuando mayor sea esta última, mayor será el ruido. Por eso, además de adecuar el diámetro de las aspas, como comentábamos antes, también debes analizar las velocidades de giro que posee. 

Teniendo en cuenta que estamos hablando de un ventilador de techo para una habitación, intenta que la velocidad mínima no supere las 70 rpm. Si es mucho mayor, generará demasiado ruido como para conciliar el sueño cómodamente. Por otra parte, la velocidad máxima debe ser del orden de unas 200 rpm para que mueva el aire suficiente en los momentos de más calor. 

Ahora ya conoces todos los parámetros que necesitas analizar para escoger el que, entre todos los ventiladores de techo para dormitorios que existen, satisface mejor tus necesidades. Si quieres más consejos para dar con los elementos decorativos (y funcionales, como es el caso) que mejor combinan con tu hogar, ¡suscríbete a nuestra newsletter!